La injusticia de la justicia colombiana. PDF Imprimir E-mail
Escrito por CSPP   
Martes, 19 de Enero de 2010 16:17

Según un proceso judicial adelantado por la fiscalía segunda especializada de derechos humanos y derecho internacional humanitario con sede en Bogota Distrito Capital.

El 9 de junio de 2000, fueron desaparecidos en la vereda olla grande, municipio de Icononzo – Tolima, dos ciudadanos: Tristan James de origen irlandés y un colombiano de nombre Nelson Javier Noa, según las investigaciones judiciales por un comando armando  pertenecientes al frente 25 de las FARC- EP.

El 29 de julio de 2001, trece (13) meses después  de los hechos, en un operativo de registro y control en la zona por parte del ejercito nacional, pertenecientes al batallón Jaime Rooke con sede en Ibagué – Tolima la operación denominada “Justiciero” en horas de la madrugada fueron aprendidos los campesinos ARNULFO PARRA SOGAMOSO quien se encontraba en compañía de sus esposa MARIA HILDA BETANCOURT  LÓPEZ y su pequeña hija de un año y medio de nacida; en la finca La Bisemia, jurisdicción de Cunday – Tolima; donde laboraba dos hectáreas de tierra en cultivos de pancojer.

 

 Este campesino fue sometido a graves torturas de toda índole por parte del ejercito al mando del teniente Deiver Alexander Cocoa, la esposa fue encerrada en una pieza de la casa y también fue victima de amenazas de violación sexual por parte de algunos soldados, unas horas después fue aprendido también Nelson Parra durmiendo en la casa finca de sus propiedad llamada La Cascada ubicada en la vereda Olla Grande del municipio de Icononzo – Tolima.

 Este campesino se encontraba en compañía de su esposa Mayerli Ramírez y de sus tres hijos menores de edad, donde laboraban en la finca de su propiedad.

 Nelson Parra fue conducido a la vereda La Bisemia donde se encontraba su hermano Arnulfo todo torturado.

 Allí el ejército ya tenía recolectado, unos uniformes viejos, unas escopetas y unos revólveres viejos que fueron encontrados según ellos en esa zona, y también decían que pertenecían a los campesinos aprendidos.

 Después fueron conducidos a pie por la carretera que de la vereda Bisemia  conduce a Icononozo – Tolima y allí subidos en una camioneta de carrocería tirados amarrados boca abajo en el piso, a la instalaciones del batallón Jaimes Rooke en Ibagué donde fueron sometidos a fuertes interrogatorios, siempre estos diciendo la verdad que eran campesinos, que tenían sus esposas sus hijos y sus pocas propiedades, que guerrilleros  van a tener fincas, vivir en ellas con sus esposas y sus hijos y aun mas grave vivir por mas de un año donde ocurrieron hechos como secuestro, homicidios y desaparición; ni al mas imbécil de la tierra lo haría a pesar que ha demostrado su inocencia, con hechos de alta credibilidad como testigos, documentación de prestamos a bancos, documentación de ser miembros de acción comunal con personería jurídica, documentos del comité de cafeteros, donde los invitaban a reunirme donde los acreditaban como cafeteros del sur de Tolima, entre otros sin números de pruebas.

 

 Las autoridades no les creyó y fueron condenados por rebelión a 6 años y 5 meses de prisión y como si fuera poco los vincularon a mas proceso como secuestro, homicidios, etc., los cuales algunos procesos no surtieron por falta de prueba entre esos procesos fueron vinculados al de secuestro y desaparición de Tristan James y Nelson Javier Noa por ultimo este proceso quedo como homicidio agravado.l

 

24 de mayo de 2005, les hicieron cierre de investigación por una declaración de un desertor del frente 25 de las FARC – EP de nombre José Alfredo Pacheco Ramos Alias “Dairo” quien esta convertido en un testigo de profesión para las autoridades; no solamente en este proceso contra estos campesinos; sino en muchos mas en el oriente del Tolima y donde cada versión que dá la acomoda según el caso.

 Este señor José Alfredo Pacheco Ramo alias “Dairo” después que deserto de las FARC –EP fue capturado en Ibagué – Tolima junto con su compañera sentimental también desertora de las FARC –EP alias “Rocío” quien hoy se encuentra condenada a 40 años de prisión por la toma guerrillera a Natagaima – Tolima en el año 2000; pero esta como rea ausente; protegida por la ley de justicia y paz.

 

José Alfredo Pacheco Ramos logra fugarse de la cárcel distrital de Ibagué en el año 2002; y conforma una banda de extorsionista, ladrones y asesinos, donde hacen su accionar delincuencial en el municipio de Melgar, Icononzo y Cunday en el Tolima; asesinando a una familia casi en su totalidad en la vereda Olla Grande municipio de Icononzo- Tolima por considerarlos sus enemigos caso que esta totalmente en la impunidad.

 

A finales del 2003 es nuevamente recapturado y conducido a la cárcel de “Picaleña” en Ibagué donde se dedica apoyado por la Fiscalía, CTI y demás autoridades; a atestiguar en contra de campesinos, alcaldes, miembros de organizaciones sociales, miembros de acción comunal, comerciantes, etc… cuando las llamadas capturas masivas del gobierno en contra de la población civil.

 

De Picaleña es trasladado a la penitenciaria de la Dorada – Caldas al pabellón No. 2 donde se encontrara el campesino Arnulfo Parra Sogamoso en ese entonces sindicado del delito de homicidio agravado con fines terroristas por los ciudadanos Tristán James y Nelson Javier Noa.

 

Como el régimen de estas nuevas penitenciarias es tan drástico para los presos como José Alfredo Pacheco Ramos comenzó a idearse la forma de buscar traslado de allí a otra cárcel donde el régimen fuera más relajado y tuviera más soltura para delinquir.  La forma mas viable que encontró fue darse cuenta donde se encontraba el proceso que se adelantaba a los campesinos Arnulfo Parra Sogamoso y Nelson Parra Sogamoso por el secuestro y homicidio a que eran investigados en que perdieron la vida el joven Tristán James - irlandés, Nelson Javier Noa – Colombiano y convertirse en testigo estrella, escribió dos veces a la Fiscalía donde sus escritos que reposan en el proceso se ve el afán de obtener el traslado, beneficio económicos y judiciales para declarar en contra de estos campesinos; siendo por fin escuchado por la fiscalía, a tanta  insistencia; trasladado a la “Picota” de Bogotá DC y escuchado en declaración el 23 de mayo de 2005 cerrada la investigación el 24 del mismo mes; según la fiscalía habían encontrado la prueba para llevarlos a juicio; en el proceso reposan una carta del señor José Alfredo Pacheco Ramos que le había enviado el señor Arnulfo Parra Sogamoso donde le pedían tres millones de pesos para el no dar una declaración en su contra, el proceso es enviado al juzgado segundo especializado de Ibagué – Tolima donde la juez lo revisa y ve que no hay fines terrorista y es enviado al juzgado penal del circuito del Melgar – Tolima solo como homicidio agravado.

 

Allí son convocados a juicio, en plena audiencia publica aparece nuevamente el testigo de profesión José Alfredo Pacheco Ramos, esta vez ya no acusa a los campesino, Arnulfo Parra y Nelson Parra Sogamoso de tan horrendo crimen, sino que entre sollozos le dice al juez que el desde que declaro eso en contra de los señores, no tiene la conciencia tranquila, pues que el estaba en la “palabra de Dios” y que la religión no le permitía decir mentiras, el juez le pregunta que si el sabe que por falsos testimonio le pueden meter de 4 a 8 años de cárcel y responde que si, que estaba dispuesto a pagarlos pero que los señores a quienes estaban juzgando no tenían nada que ver en ese hecho, que solamente vivían en regiones transitadas por ellos- las FARC – EP y que siempre nos veía era laborando la tierra, también dijo que lo había hecho por el desespero que se vive en la cárcel de la Dorada – Caldas.

 

Este proceso desde un comienzo se fundamento en pura versiones de oídas y chismes, según palabras de la denunciante Anne Patricia Bars, pues según ella todo el mundo le decía quienes eran los asesinos de los muchachos, en cada ocasión le daban versiones diferentes con nombres diferentes, lo que hizo que se desviaran las investigaciones y resultará pagando justos por pecadores.

 

El 30 de enero de 2008 el juez de Melgar – Tolima los condena a 40 años de prisión por el delito de homicidio agravado. Se recurre a segunda instancia de apelación ante el Tribunal Superior de Ibagué- Tolima y el 11 de noviembre de 2009 el tribunal confirma la condena, basado en la versión del señor José Alfredo Pacheco Ramos.

 

Es lamentable que estos hechos tan desagradables ocurran en nuestro país, pues se trata de jóvenes que hasta ahora empezaban a vivir; el vacío es tan grande que han dejado en sus familias.

 

Pero es lamentable también que en nuestro país haya una justicia, atrasada, insuficiente, precaria, donde las cárceles están llenas de gente inocentes y que los crímenes queden en la impunidad, como este caso de Tristán James ciudadano irlandés y Nelson Javier Noa ciudadano colombiano, pues según el proceso y los hoy condenados por este caso Arnulfo y Nelson Parra Sogamoso han demostrado su inocencia en el caso.

 

Esta claro que este asunto lo convirtió el gobierno colombiano en un proceso político; pues hay dos capturados y aunque son inocentes les toca pagar por ese hecho pues el gobierno defiende a capa y espada la llamada “seguridad democrática” y no puede desprestigiarla ante los demás países, en este caso Irlanda, para que después de 9 años de ocurridos que hay dos campesinos involucrados en estos hechos y aunque son inocentes les toca pagar, ese es el precio que muchos inocentes les toca pagar por culpa del poder estatal.

 

Viendo todos estos intereses políticos en este caso ni los afectados ni la defensa recurren a la casación pues para que?, para que en 4 o 5 años vuelvan y confirmen la sentencia pues ni siquiera tuvo en cuenta el magistrado que en la etapa de juicio, la Fiscalía y el ministerio publico pidió absolución por no haber pruebas concretas que demostraran la participación de los campesinos encausados en los hechos.

 

Ya finalizando este escrito se informa a los familiares de Tristán y Javier Noa y también a todos los amigos de ellos que este crimen es otro mas de los miles que quedan en la impunidad, pues lo señores Arnulfo y Nelson Parra Sogamoso son inocentes de estos hechos y todo por que en Colombia hay una justicia que importan que las cárceles se llenen de gente inocentes.

 

Además esta claro que una ONG Irlandesa denuncia al gobierno colombiano para que responda por estos crímenes, el gobierno colombiano a través de la rama judicial descarga todo el peso a los condenados Nelson y Arnulfo Parra y los hace ver por dos medios de información como los verdaderos responsables, sin mirar que estos les han arruinado la vida destruyéndole totalmente sus vínculos familiares económicos, etc. a estos campesinos.

 

Que bueno sería que este proceso fuera revisado por la corte interamericana de derechos humanos para que esto no quede impune.

 

FAMILARES

Última actualización el Miércoles, 27 de Enero de 2010 15:31